Recuperar el equilibrio: Dinacharya, Ritucharya y los antídotos
Una vez identificadas la digestión y las causas del desequilibrio, queda la pregunta más concreta: ¿cómo reequilibrar las cosas, más allá del simple refuerzo de la digestión?
El Ayurveda conoce numerosas medidas, empezando por el Dinacharya y el Ritucharya. El Dinacharya es una rutina diaria: comer con regularidad, siempre más o menos a las mismas horas, instaurar una pequeña rutina por la mañana (un ejercicio respiratorio, un vaso de agua caliente), tomar la comida principal al mediodía, cenar ligero, intentar acostarse temprano, porque acostarse muy tarde debilita el sistema nervioso desde la mañana siguiente. Existe una multitud de medidas de este tipo, junto a una alimentación sana y una verdadera higiene emocional: practicar un enfoque holístico en movimiento, moverse, respirar de forma saludable, gestionar el estrés con el yoga y el pranayama, estabilizar la mente.
Viene después la salud psicológica: alinear la propia vida con los Yama y los Niyama, los principios éticos de generosidad, amor, bondad. Un principio se repite a menudo: para equilibrar Vata, hay que reforzar Pitta y Kapha; para reforzar Pitta, hay que reforzar Vata y Kapha. Son formas de reequilibrar los doshas que se han acumulado en exceso.
Un dosha desequilibrado se acumula en el cuerpo y provoca síntomas: por ejemplo, un exceso de Kapha se traduce en un exceso de mucosidad. Cuando un dosha aumenta demasiado, los otros dos, con sus cualidades propias, se convierten en los antídotos que permiten reducir ese exceso. Frente a un exceso de mucosidad, Pitta, como Vata, aporta una sequedad que ayuda a restablecer el equilibrio; el metabolismo se activa para eliminar la mucosidad y las bacterias nocivas.
Es esta misma lógica de antídotos cruzados la que gobierna todo el reequilibrio ayurvédico: nunca suprimiendo un dosha, sino apoyándose siempre en los otros dos. Una vez reequilibrado el sistema nervioso de esta manera, la inmunidad puede recuperar plenamente su función, y el cuerpo, su capacidad de autorregularse.